Nuevamente siento su caricia en mi rostro
siento su esencia inundar mi cuerpo
comienza como una suave brisa
como un manto de seda
acariciando al mundo en su trayecto.
Que impacto tiene su presencia.
A veces frió, como el hielo.
A veces suave y refrescante.
Quiero honrarle, tal cual
fino árbol mecido en su caricia,
como las tiernas hojas
que ofrecen su baile
al son del triste canto
que indica su presencia.